Written by actigreen
El conocimiento popular actual sobre el cambio climático es que este es un proceso producido por la industrialización mundial, pero algunos estudios apuntan a que el cambio climático de origen humano se inició hace miles de años y que este cambio ha impedido el inicio de una nueva época glaciar. Es la teoría antropogénica temprana del cambio climático.
Las eras glaciales se vienen produciendo desde hace unos 2.400 millones de años, y de momento se contabilizan 5 grandes eras glaciales que en algún caso llegaron a cubrir toda la tierra de hielo, incluso los trópicos. La penúltima era glaciar se acabó hace 260 millones de años y hasta casi la era actual la tierra ha estado libre de hielo incluso en la Antártida. La era actual, la del Plioceno-Cuaternario, comienza hace 2,58 millones de años, y desde entonces se han ido alternando los períodos de glaciación donde el hielo cubría grandes partes de Norte América, Asia y Europa, con los periodos interglaciares cuando el hielo se retiraba estrictamente a las zonas polares.
En esta última era glaciar ya se han producido alrededor de unos 45-50 glaciaciones con sus correspondientes periodos interglaciares, inicialmente en unos ciclos glacial-interglacial de unos 20.000 años de duración y los últimos 8 ciclos con una duración de unos 100.000 años cada uno. La última glaciación acabó hace 10.000 años.
El hecho de que la tierra se caliente o se enfríe a lo largo de estos ciclos se debe a varias causas, pero las dos más importantes son la presencia de más o menos cantidad de gases de efecto invernadero en la atmósfera, básicamente CO2 y metano (CH4) y también la cantidad de insolación que reciben las latitudes altas a lo largo del año y sobre todo en verano.
La radiación del sol en las latitudes altas varía ya que las órbitas de los planetas no son estables e idénticas, sino que varían a lo largo de los años. Las variaciones más importantes son el ángulo con que el sol incide sobre la tierra, la distancia del sol a la tierra, las rotaciones que hace el eje de la tierra y otros movimientos más sutiles. Todas estas variaciones orbitales hacen ciclos de miles de años, por lo que cuando coinciden ciertas posiciones orbitales de más radiación en las latitudes altas, estas latitudes pueden llegar a recibir hasta un 25% más de energía solar que las épocas donde la tierra y el sol se encuentran de tal forma que la insolación es mucho menor. Estos ciclos astronómicos tienen diferentes duraciones, de aproximadamente 100.000, 41.000 y 22.000 años, y según la teoría de Milankovitch son los responsables de que las glaciaciones de la era glaciar presente hayan tenido duraciones de 22.000 años primero y 100.000 años después.
En 1980 John Imbrie modeló estas variaciones y calculó matemáticamente la presencia de glaciaciones y interglaciacions, y su modelo se ajustaba muy bien a los datos más antiguos, pero fallaba en los más recientes ya que su modelo indicaba que la última glaciación debería haber comenzado hace pocos miles de años. No sería hasta años después de que alguien daría una explicación.
William Ruddiman es paleoclimatòleg, un científico que han estudiado el clima pasado de nuestro planeta. Últimamente el Dr. Ruddiman investigaba la presencia de CO2 y metano en la atmósfera histórica a partir de muestras de hielos fósiles de la Antártida y Groenlandia y los niveles reales no coincidían con los niveles teóricos que preveían sus modelos. Los niveles de CO2 y metano han sido superiores a los esperados desde hace algunos miles de años. El Dr. Ruddiman fue descartando todas las causas naturales del posible incremento de estos gases y finalmente llegó a la conclusión de que hace 7.000 años con la invención de la agricultura y la deforestación que esta provocó, el nivel de CO2 en la atmósfera subió 40 partes por millón (ppm) por encima de lo que le correspondería en su modelo del estadio interglacial. Posteriormente, hace 5.000 años con la expansión del cultivo del arroz por el este de Asia lo que subiría por encima de sus valores esperados sería el metano. Los humedales, tanto sean naturales como creados por los humanos, por ejemplo los arrozales, son grandes generadores de metano. El metano, aunque se genera en cantidades muy inferiores, tiene un impacto muy grande ya que es un gas de efecto invernadero 25 veces más potente que el CO2. El metano debería haber llegado a una concentración atmosférica actual de 450 partes por mil millones (ppb) según los modelos predictivos y en realidad se encuentra a 700 ppb, muy por encima de lo esperado. Ruddiman calculó meticulosamente el incremento de población en cada continente, la cantidad de tierra que utilizaba cada familia, el tipo de bosque presente originalmente en cada área y muchas más variables para llegar a la conclusión de que los humanos hemos producido muchos gases invernadero desde hace 7.000 años como para haber evitado el inicio de la correspondiente glaciación que ya preveía el modelo de John Imbrie.
Ruddiman publicó sus resultados en 2005 en un libro titulado Plows, Plagues and Petroleum: How Humans Took Control of Climate. Este libro ha provocado desde el primer momento un intenso debate en la comunidad científica. Durante este debate el Dr. Ruddiman ha seguido aportando datos de implicaciones sorprendentes. Seguramente la más impactante de todas son las explicaciones de las variaciones de temperatura producidas en la tierra en los últimos 2.000 años cuando se produjeron varias bajadas de temperatura que culminan con la pequeña glaciación de los años 1600 al 1800. En esta mini glaciación las temperaturas globales de la tierra llegaron a un mínimo de los últimos 2.000 años, los inviernos eran más cortos, nevaba mucho más en invierno e incluso grandes extensiones de la isla de Baffin, en el noreste del Canadá quedaron cubiertas todo el año por nieve y hielo, iniciándose una nueva placa de hielo de grandes dimensiones. Ruddiman demostró que estas bajadas de temperatura se produjeron años después de las tres grandes pandemias que han afectado a la población humana en los últimos 2.000 años. Estas son las pandemias de los años 200 a 600 por viruela y peste bubónica del final del imperio romano (hasta el 40% de mortalidad), las de la peste bubónica de los años 1250 al 1400 donde en Europa murió hasta el 40% de la población, y la pandemia a partir del 1500 y hasta el 1800 cuando la población nativa de América murió por las múltiples enfermedades aportadas por los colonizadores europeos y que hicieron que el 90% de la población desapareciese. Sobre este capítulo de la historia es muy interesante el libro de Jared Diamond, Guns, germs and steel publicado en 1997. Estas pandemias provocaban el abandono de tierras de cultivo y la recuperación del bosque, que capturaba CO2, reducía el efecto invernadero y provocaba las bajadas de temperaturas posteriores.
La teoría antropogénica temprana nos demuestra pues que el impacto actual en las altas temperaturas de la tierra no son fruto sólo de la época industrial sino que son un producto de la actividad humana más básica desde la revolución agrícola cuando los hombres pasaron de ser recolectores y cazadores que aprovechaban lo que encontraban en la naturaleza a ser agricultores que quemaban y cortaban árboles y modificaban su entorno. Además nos demuestra que si la humanidad no hubiera originado este impacto, actualmente nos encontraríamos en las primeras fases de una nueva glaciación.
Esta teoría tiene implicaciones importantes en la gestión del problema del calentamiento global, ya que no podemos utilizar como punto de partida de la modificación del clima el siglo XVIII justo antes del inicio de la revolución industrial. El punto de partida del impacto planetario se encuentra en un punto hace unos 7.000 años atrás. ¿Queremos recuperar aquellos niveles de CO2? ¿Quisiéramos vivir en una glaciación? ¿O preferimos encontrar una temperatura más agradable intermedia? Si la diferencia de 40 ppm entre haber llegado a los 280 ppm de CO2 en la atmósfera antes de la industrialización en lugar de los 240 ppm que le habrían correspondido ha significado frenar una glaciación, ¿cuál será el impacto de haber subido 110 ppm de CO2 de los 280 ppm antes de la revolución industrial a los 390 ppm actuales? Seguro que a largo plazo el impacto es muy importante.
En cualquier caso somos una especie que ha modificado el clima de su planeta desde hace 7.000 años y ahora tenemos que seguir gestionandolo para intentar crear las mejores condiciones para todos los habitantes del planeta, humanos y no humanos. Y si las consecuencias de la no gestión controlada son negativas para una parte importante del mundo nuestro deber es evitarlas.



